Michael Lavoy
Etimológicamente, la palabra cortesía está relacionada con “Corte”, y transmite la noción de un comportamiento noble o que participa de la realeza.
Es descortés toda acción que estimule la autoafirmación o separatividad. Las acciones que tienen su origen en el egocentrismo producen excitación de la naturaleza psíquica, son conflictivas.
La falsa personalidad reacciona con autoafirmación ante la crítica. Si esta es positiva aparece la vanidad, si es negativa, la ira o la preocupación. También el desprecio o indiferencia puede provocar una reacción autoafirmativa.
La manera de evitar estas dolencias es la correcta atención. Y la cortesía es el comportamiento que nace de esta correcta atención, es la aplicación de la correcta atención al ámbito de los fenómenos psíquicos o individuales, lo cual ratifica su relación con el Arte Real.
Dentro de la práctica de la cortesía destacan la ausencia de crítica, la no-expresión de emociones negativas, la gratitud, el no hablar de uno mismo y no intentar vender una imagen de uno mismo.
Resulta beneficioso practicar la acción cortés en cualquier momento o situación, ya sea hacia personas, animales o cosas, como también con respecto a las propias manifestaciones psíquicas (pensamientos, emociones) o a aquellas manifestaciones de las que aún no nos hemos apropiado. En el primer caso la acción cortés corta el lazo, mientras que en el segundo evita que se produzca. Y siempre purifica el corazón.
De manera general, se trata de atender correctamente a todos los objetos de atención que se presenten ante la consciencia.
martes, 1 de septiembre de 2009
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